Dos hombres judíos resultaron gravemente heridos en una calle de Londres, a plena luz del día, alrededor de las 11:16 a. m. (hora local).

El ataque antisemita fue calificado por la policía londinense como un “incidente terrorista”.

De acuerdo con patrulleros del grupo de vigilancia de la comunidad judía Shomrim, el atacante, un ciudadano británico nacido en Somalia, fue visto corriendo por el barrio de Golders Green armado con un cuchillo e “intentando apuñalar a ciudadanos judíos”.

El comisionado de la policía, Mark Rowley, reconoció el coraje de los oficiales que realizaron el arresto, ya que no estaban armados y temían que el atacante llevara un artefacto explosivo.

El sospechoso, afirmó Rowley este miércoles 29 de abril por la tarde, “tiene un historial de violencia grave y problemas de salud mental”.

Sin embargo, la investigación del Centro de Estudios de la Comunidad Judía Europea Contemporánea y del Irwin Cotler Institute, ambos de la Universidad de Tel Aviv, contenida en el Informe Mundial sobre Antisemitismo 2025, concluye que un número significativo de delincuentes que han atacado a judíos padecían enfermedades mentales o afirmaban padecerlas. No obstante, “no está claro por qué su situación los llevó a atacar a judíos mientras no lo hacían contra otros grupos”.

El grupo Harakat Ashab al-Yamin al-Islamiyya (HAYI), vinculado a Irán, se atribuyó la responsabilidad del apuñalamiento de los dos hombres judíos al norte de Londres, informó la agencia Media Oriente.