La prohibición de ingreso al Reino Unido del rapero Kanye West causó la cancelación del Wireless Festival, uno de los eventos musicales más importantes del país.

La decisión no se produjo por sus reiteradas declaraciones antisemitas, que generan polémica internacional y que el artista intenta matizar mediante disculpas públicas, sino por la negación del permiso de entrada al país.

El Reino Unido había considerado autorizar su ingreso, pero finalmente revocó la autorización al concluir que su presencia no beneficiaría el interés público.

De acuerdo con la BBC, el primer ministro Keir Starmer expresó previamente que era “profundamente preocupante” que West estuviera programado para encabezar el Wireless Festival “a pesar de sus anteriores comentarios antisemitas y la celebración del nazismo”.

A pesar de las críticas, el festival mantuvo inicialmente su programación. Sin embargo, la situación cambió cuando comenzaron a retirarse patrocinadores.

Diversas organizaciones judías y algunos políticos británicos advirtieron, antes de la cancelación, sobre los constantes comentarios antisemitas del artista y sus expresiones públicas de admiración por Adolf Hitler, lo que intensificó el debate sobre su participación en la actividad.

El primer ministro Keir Starmer expresó previamente que era “profundamente preocupante” que West estuviera programado para encabezar el Wireless Festival “a pesar de sus anteriores comentarios antisemitas y la celebración del nazismo”.